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sábado, 8 de noviembre de 2008

Mi viernes en Columbia

8h17: Toque de diana. Hoy es viernes y, aunque no tenemos clase, hay reunión importante, toca afeitarse.

9h30: Nos juntamos en la cafetería de la sexta planta de SIPA Laura, Natàlia, Gastón y yo para terminar el Problem Set #7 de Macroeconomía. Miguel y Pablo, también del grupo de trabajo, no están esta vez.  Trabajado previamente, juntamos las partes, le damos un repaso y algunos retoques.

11h03: Reunión con los responsables de becas del Banco Mundial y del IMF en la planta 15 de SIPA. Ellos patrocinan parte del máster y suelen ser un destino privilegiado para el internship del último trimestre. Nos explican el proceso y las oportunidades que hay.

12h34: Después de conseguir la tarjeta de visita de uno de los responsables, francesa ella, me voy comer una ensalada con Laura, sentado en las escaleras de la Low Library. Hoy ha salido nublado pero no hace frío: unos 17 °C.

13h28: Me siento un rato en Lehman, la biblioteca de SIPA, en la tercera planta, para enviar unos cuantos correos referentes al panel de alumni que estoy organizando: el 18 de noviembre, vendrán antiguos alumnos de la escuela a contarnos su experiencia en el sector energético.

14h09: Acudo a la Casa Italiana a una conferencia-presentación sobre el Growth Report, un trabajo de dos años, patrocinado por el Banco Mundial sobre crecimiento sostenible y desarrollo inclusivo. Moderada por Guillermo Calvo (director de nuestro máster, especialista en crisis económicas), incluye a otro profesor de SIPA, Jagdish Bhagwati (un clásico, defensor a ultranza del libre comercio) y a Robert Solow, premio Nobel de economía de 1987, un abuelete que desarrolla una energía increíble.
Lo más gracioso es que, hasta ahora, la mayor parte de la asignatura de Macroeconomía la hemos pasado estudiando Teoría del Crecimiento Económico, algo en lo que este señor fue un pionero. Y la mayor parte del tiempo nos lo hemos pasado entendiendo y criticando el modelo neoclásico de Solow y sus derivaciones. Con 84 años, este señor sí tiene aura, y no los conferenciantes que se lleva Rafael del Pino a Madrid y que sólo quieren cobrar su cheque.

16h18: Corriendo salgo de la Casa Italiana y me voy al aula de informática para terminar el assignment de Econometría. Nos hemos distribuido el trabajo y se trata básicamente de pegar las partes de Ahiteme (Benin) y Aye Aye (Burma) a la mía, revisarlo, imprimirlo y entregarlo. Todo antes de las 17h.

17h06: Subo corriendo a la décima planta de la escuela a entregar el assignment #3 de Econometría en el Departamento de Economía. Están a punto de cerrar (sí, es viernes y esto es Columbia), pero me dejan entrar para ponerlo en el buzón del profe. Uf! Por los pelos.
Al salir, me cruzo con Sala-i-Martin, el economista español de más relevancia internacional, presidente del F.C. Barcelona durante unos meses y autor de un best-seller sobre economía. Conocido también por las americanas que se gasta. Su página personal es casi tan hortera como sus chaquetas, pero igual de efectiva.

17h11: Más relajado me dirijo a la cafetería de la sexta planta a sentarme un rato en los sofás y leer algunos mails personales (sí, ya sabéis que llevo un retraso monumental con el correo. Pero todo llegará!). Me encuentro con Olivia, una californiana de padre catalán y madre palestina. Resulta que hoy había un gran seminario sobre Orientalismo en homenaje a Edward Said. A las 17h30 empieza una de las charlas, y como el conflicto Árabe-Israelí me apasiona, me voy con ella a escucharla al Auditorio de la escuela, en la cuarta planta.

19h05: Salgo de la charla completamente sobrepasado (antisemitismo, sionismo, abrhamismo...). Me encuentro con Gastón y Hernán, los dos argentinos de mi máster, y el Teacher Assistant de Econometría, Ezequiel, otro argentino. Nos vamos al Max Café (uno de mis sitios preferidos cerca de la escuela), en Amsterdam con la 122th a tomar una cerveza.

20h17: De camino a casa hablo con Laurence y Sylvain, mis anfitriones en mi primera semana en NYC (y en mis viajes anteriores). Después de 3 años en NYC se vuelven a Francia en un mes. Quedamos en cenar en el Lower East Side (LES).

21h01: Tomo la línea 1 dirección Downtown para ir al LES. Terminamos en St. Mark's Street, y cenamos en Yaffa Café al aire libre en el patio trasero. Al final de la cena se empieza a sentir un poco el frío. Luego, un martini en Sabine (1st Ave con St Mark's) y en taxi a casa.

01h14 (D+1): Llego a casa, cansado y pensando que mañana me tengo que levantar a las 7h30 para visitar con la clase de energía una central de bombeo en los Catskills, Upstate New York. Y encima me pongo a escribir este post.

¡¡Afortunadamente los viernes no hay clases!!

domingo, 19 de octubre de 2008

TOW: comida sureña en el barrio

TOW es obviamente la sigla para Tip Of the Week. Esta semana estaban en NYC los tres Faiveley brothers, compañeros de viajes (Grecia, Israel) y amigotes de los tiempos de París. El lunes se vinieron por la zona de Columbia (Morningside Heights), Eve y Benoît, y nos dimos un paseo por el campus.

Y para cenar, decidimos probar un restaurante que hay en la esquina de mi calle (en la 110th con Columbus Ave) y que me había llamado la atención por su decoración y el tipo de gente que había visto: Miss Mamie's.

Es un sitio pequeño, de comida sureña americana, con una gran cristalera que permite ver desde fuera el chillón suelo a cuadrados rojos y amarillos y la colorida decoración de típico café yanqui de los años 50: Mesas y sillas metálicas, con tableros de melamina de color beis y asientos piel sintética de colores que no pegan ni con cola con los ya mencionados, botes de ketchup en todas las mesas y una barra/mostrador que le da un aire de tienda o de comedor. Ah, y lo más importante, tres camareras negras enormes, con uñas larguísimas de todos los colores.


Dan de comer cosas grasientas, carne de todas clases, algo de marisco, todo bañado en salsas de una gama de colores más amplia que la decoración del lugar, la mitad de ellas dulces, y acompañado por patatas fritas, patata dulce, beans, arroz...  El sitio y la comida acaban trasladándote a otro lugar y otro tiempo, a una historia digna de Forrest Gump mientras disfrutas de un raro festival de comida realmente americana: pesada, grasienta y muy sabrosa. Eso sí, a no repetir con demasiada frecuencia.

Spoonbread Too Restaurants
Authentic Southern Cuisine
366 West 110th Street
Morningside Heights
(212) 865-6744

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Tip of the week: brunch en Williamsburg, Brooklyn

Este pasado domingo decubrí Williamsburg, en el borough de Brooklyn. Aquí vive la más importante comunidad de judíos ortodoxos de NYC (lo que equivale a decir del mundo entero, porque ya sabéis que ésta es la ciudad del planeta con más judíos). Hay algunas zonas donde es incluso más incómodo pasear que en el barrio ortodoxo de Jerusalén, Mea Shearim. Carteles escritos únicamente en hebreo, todo el mundo habla yiddish, vestidos al estilo ortodoxo y prácticamente cambian de acera para no cruzarse contigo.

Y dos calles más lejos conviven una gran comunidad de Puertorriqueños, Dominicanos y emigrantes de segunda generación en general, con un fenómeno nuevo, el ambiente alternativo de NYC se instala aquí desde hace unos años: bohemios, artistas, jóvenes currantes, eternos estudiantes, hippies trasnchados, nerds postmodernos, tatuajes, piercings, looks góticos bajo el sol de mediodía y muchas bicis... curioso, divertido, dinámico, interesante.

El fin de semana esto está muy animado con tanta gente joven compitiendo por ser guapa (y tienen el mérito de hacerlo cada uno a su manera), salen todos a lucirse o sólo a pasear (extraño en esa ciudad donde los pocos que tienen tiempo para pasear generalmente tienen que trasladarse en coche a otro sitio para poder hacerlo).

Así que se han montado muchos sitios para salir, comer, beber, comprar, holgazanear. Y uno de ellos es Diner. Donde Clémentine, vecina de Williamsburg, me trajo a tomar un brunch. Parece un dinner de estos típicos americanos, pero en realidad lo montaron hace unos pocos años. Está a una manzana del Williamsburg Bridge, que no es mala vista si estás sentado en su terraza. El interior es enano, con techos muy bajos, pero acogedor, con mosaico en el suelo (debe de haber sido un mini-almacén a principios del siglo pasado).

Sirven un brunch completo, y aunque la carta es pequeña, tiene bastantes originalidades y muchos specials (así es como llaman aquí a los platos del día). Specials que el camarero de turno escribe con boli en la mesa para que te acuerdes (véase foto ci-contre). El Bloody Mary de rigor y mucha gente guapa en la terraza. Vale la pena disfrutar de la terraza y de su fauna, así que lo hacemos durar.

Todo esto seguido de un paseo por el barrio en un domingo soleado y cálido (el último de la estación veraniega y probablemente el último de la temporada), para terminar en un parque a mitad construir, asaltado este domingo por los habitantes del barrio que toman el sol a la orilla del East River, con olas y todo (cuando pasa alguna barcaza) y viendo el skyline de Manhattan al otro lado. Un buen domingo!

Diner Restaurant
85 Broadway
Brooklyn, NY - 11211
Tel: (718) 486-3077

sábado, 26 de julio de 2008

Nueva sección: tip of the week

Pues si, ya que estamos, voy a poner por escrito los sitios y que merecen la pena ser recordados (es un requerimiento poco exigente, puesto que ni siquiera especifico la razon por la que los voy a recordar). Puede ser cualquier cosa, un restaurante, un sitio para pasear, una vista, una discoteca, whatever, quoi!

Y para inaugurar la seccion, Yu Ka, un restaurante japones como he probado pocos. Y me direis, pero es que has probado pocos! Es cierto, unos cuantos en Paris y alguno que otro en Madrid. Pero este es de lo mejorcito que he visto.

El domingo, tras un paseo por Central Park (con cerveza en la boathouse incluida), Anosha y Eli me llavaron a este sitio en el Upper East Side (el barrio de Woody Allen, para mas señas), muy barato y bastante familiar, donde sirven tambien comida para llevar. En la puerta hay una barra alargada donde 5 o 6 japos, imperterritos, preparan los sushis, sashimis, makis y demas con minuciosidad y rigor orientales. La verdad es que impresiona.

Todo lo que probamos estaba buenisimo, en especial una cosa llamada Shumai, simplemente deliciosa, de una delicadeza y finura extremas. Al final la cena salio por unos $18 por barba (bueno, la unica barba era la mia, pero tampoco voy a decir por escote que ese dia no llevaba). Cantidades cumpliditas, pero como curiosidad, por $18,45 hay comida à volonté. Esto lo digo por algun que otro amigo/lector que es aficionado a esta formula. Como veis baratisimo, por eso suele haber cola para sentarse o para llevar.

Ahi van los datos:
Yu Ka, Japanese Restataurant
1557 2nd Avenue (Between 80th and 81st Streets)
New York, NY 10027
Tel: (212) 722-9675