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domingo, 20 de septiembre de 2009

Graduation and Commencement

Como parte de este proceso mental de transición entre mi vida estudiantil y laboral, entre América y Europa, NYC y Londres, incluyo aquí el relato de las - por qué no reconocerlo - emocionantes ceremonias de graduación que ya adelanté en una entrada anterior y que aun estoy terminando de digerir.

Como sabéis, hubo dos ceremonias distintas: una más "íntima", solamente con los graduados de SIPA, y una segunda, el commencement de toda la class of 2009 de la universidad de Columbia.

- SIPA Graduation -
Lunes 18 de mayo de 2009 a media mañana, 700 alumnos y alrededor de 1500 invitados se amontonan entorno a las dos entradas de Riverside Church - la de Riverside Ave. para los invitados y la de Claremont Ave. para los graduados. Emocionados tanto unos como otros, en el aire húmero y caliente del NYC de finales de mayo, se respira un nerviosismo algo histérico. Esta sensación colectiva aumenta mientras entramos en la iglesia de forma desordenada y a medida que se acerca el momento crucial, para alcanzar su cenit mientras los organizadores preparan la entrada de los 700 en la nave principal y quedamos todos ordenados en dos filas, por programa y orden alfabético, frente a una gran puerta cerrada. Tras una tensa espera y una vez todos los familiares instalados, los componentes de la Clase de 2009 hacemos nuestra ordenada y azul celeste entrada por el largo pasillo de la nave central de la iglesia, desfilamos envueltos por las notas de Pompa y Circunstancia de Elgar. La protección del banco en el que vamos a pasar las próximas dos horas relaja un poco los ánimos.

En el gran altar neogótico, el faculty de la escuela casi al completo, ataviado con ridículas túnicas y extravagantes gorros de los colores más diversos, recuerda la estética que se gastan en el Hogwarts de Harry Potter. John Coatsworth, decano de SIPA, el hombre que organizó la polémica conferencia de Ahmdainejad en Columbia, comenzó la ceremonia con una breve introducción, plagada de pequeñas bromas y guiños, al más puro estilo americano para no cansar a la audiencia y dio paso al General Scowcroft, padrino de la promoción del 2009.

Tras el discurso fácil, optimista e incluso progresista del General, el director de cada uno de los programas de la escuela llamó uno a uno a todos los alumnos de la promoción, el momento más emocionante y, desafortunadamente, una especie de concurso de popularidad medida por el nivel de aplausos del resto de alumnos. Luego hablaron tres representantes de los alumnos, entres ellos el delegado de clase, Bernie.

Columbia ha colgado el video de la ceremonia en Youtube, y yo lo incluyo en esta entrada:
Empezareis viendo la entrada en la iglesia, la introducción de Coatsworth, y luego el largo proceso de llamada a cada uno de los alumnos. El momento en que Guillermo Calvo me llama - y se equivoca en mi nombre - puede verse a partir del minuto 40'55". Afortunadamente, moviendo el cursor en Youtube, se puede avanzar hasta el punto deseado del video :o)

Tras la ceremonia, ya completamente eufóricos, se sirvió un piscolabis en el patio de la escuela, donde pudimos saludar a profesores, compañeros y familiares. Después, un grupo de amigos y familiares fuimos a cenar a un restaurante y luego salimos de fiesta hasta el amanecer. Constaté que no es fácil encontrar un diner a las 6 de la mañana para desayunar un plato combinado.


- Columbia Commencement 2009 -

Más rodados en estos menesteres, dos días después de la graduación, miércoles 20 de mayo por la mañana, bajo un sol de justicia, tuvo lugar el commencement, histórica ceremonia en la que los decanos de cada escuela presentan a los alumnos que han cumplido los requisitos para graduarse y solicitan a los Trustees (Consejo de la Universidad, en castizo) y al President of the University (en cristiano: el magnífico rector) que otorguen los títulos para los que hemos estado estudiando.

Cerca de 12.000 personas graduándose, todos vestidos del azul celeste de Columbia, acompañados por todo el claustro de profesores y por unos 25.000 familiares y allegados, en el centro del campus de la universidad.

Cada escuela lleva un pequeño accesorio para distinguir a las poblaciones en la marabunta azul: los de la Law School una maza de juez, los de odontología unos cepillos hinchables, et ainsi de suite... y los de SIPA banderas de los países de filiación. Por algo el máster más importante de la escuela es el de International Affairs.

La desordenada entrada en el campus, formando parte de la marea azul, es también impresionante, aunque de manera distinta a la de la graduación. La única coincidencia es la música que suena de fondo: Pompa y circunstancia de Elgar.

Como cualquier ceremonia que se precie en USA (deportiva, social, religiosa, etc.), el acto comienza con el himno americano, cantado con mucha emoción por una alumna de la promoción (0'40"). Después los discursos son infinitos y muy pesados, se nombran algunos doctores Honoris Causa y finalmente cada decano presenta a su clase. Coatsworth nos presenta a los de SIPA, que somos los más ruidosos y no le dejamos hablar con nuestros aplausos y gritos (empieza en el 1h20'40"), particularmente cuando hace una broma sobre la postura política del alumnado. Tras las presentaciones de todas las escuelas y con un nivel de deshidratación más que considerable, sólo aliviado por la circulación de alguna petaca y unas cervezas que Isa introdujo subrepticiamente en el foro, el Presidente Bollinger concede los títulos a toda la clase del 2009 (1h43'40"). Acto seguido suena el himno de la universidad, que sorprendentemente, comparte música con el himno alemán... (lástima no haber hecho la Law School, porque aquí ¡hay un buen caso por los derechos!).

Para cerrar el acto, y a modo de despedida, suena una de nuestras canciones preferidas, ya protagonista de una entrada en este blog: New York, New York (1h47'50"). Los tiempos dados entre paréntesis se corresponden a los de este otro video:

Tras algunas lagrimitas, los alumnos volvimos a SIPA a recoger los diplomas - todos excepto los de mi clase, que no nos graduamos oficialmente hasta octubre. Los de PEPM en cambio, tuvimos una comida formal con algunos profesores y familiares en el piso 15.

Esa noche, el 20 de mayo de 2009, el Empire State Building se vistió también con los colores de Columbia (véanse aquí los colores del Empire State y su significado). Una razón más para las exhorbitantes tasas de las universidades americanas. Pero ¿y la emoción? La emoción no tiene precio. Master Card.

viernes, 8 de mayo de 2009

Finals

Parte de guerra
8 de Mayo de 2009 - 64 aniversario de la victoria en Europa

Últimos objetivos alcanzados:
1) Examen de Petroleum Markets and Trading, conquistado la semana pasada.
2) Energy Practicum: presentación y paper sobre las opciones estratégicas y integración de los sistemas gasistas del Cono Sur; done.
3) Ayer hasta las dos de la mañana terminando un trabajo para Electricity Markets sobre la reforma del sector en la provincia de Alberta, Canadá. Despachado.

Próximos objetivos militares:
4) Hoy antes de las 5 pm (17h en cristiano), entregamos el paper final de Macroeconomic and Financial Issues in the Global Context, que hemos decidido hacer sobre España - The current crisis in Spain and the wat forward - explicando por qué lo tenemos más crudo para salir de esta crisis.
5) Lunes a las 6 pm, examen de Public Management
6) Miércoles a las 6 pm, examen final de Public Finance

El final de la guerra es inminente, pero estas últimas batallas son cruciales para alcanzar todo los objetivos estratégicos con el menor número de bajas, minimizando el uso de recursos, y obtener una mejor posición geo-estratégica global y poder para afrontar la post-guerra y la construcción de la paz sobre unas bases ventajosas.
 
La resistencia es dura; pero la abundancia de suministros mantiene alta la moral de la tropa. El ambiente en los campamentos es distendido pero de concentración, una tensión serena se respira en el ambiente. Véanse unas imágenes en el campamento Lehman en la madrugada de ayer y otras del ambiente que reina por las mañanas:
Inteligencia espera que el miércoles próximo, alrededor de las 2000 ZULU, se pueda proclamar la victoria. Los equipos de propaganda están trabajando para ese momento y ya han propuesto una original versión para el parte de guerra de ese día:

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Docente, han alcanzado las tropas estudiantes sus últimos objetivos académicos.
El curso ha terminado.

El Licenciadísimo Avellà                
New York, 13 de Mayo de 2009          


martes, 5 de mayo de 2009

Último día de clases en SIPA

Sí, aunque mi programa exige unas prácticas para la obtención del título y la graduación oficial tiene lugar en octubre, el año académico toca a su fin. Hoy ha sido el último día de clases para toda la escuela, y pasará mucho tiempo antes de que yo vuelva a asistir a una clase en la universidad: 7 años si nos atenemos a las observaciones disponibles. Al terminar la última clase, el profesor de Public Management, Apsan, nos había pedido traer algo de comida para poder deshacerse de las últimas botellas de scotch que tenía desde la reciente boda de su hija.
Lo que queda de la semana son los Study Days. La semana siguiente tenemos los finals, y después una buena semana de celebraciones oficiales y oficiosas.
 
Lo más gordo aquí es la graduación, que se hace en dos partes:
1) Primero el 18 de mayo, la SIPA graduation, la ceremonia sólo de la escuela, más íntima, con unos 400 alumnos, 50 faculty y 800 acompañantes. Tiene lugar en Riverside Church (antes se hacía en St. John the Divine, justo enfrente de mi ventana y con mucha más capacidad); el discurso central lo da un padrino de promoción, que este año será el General Scowcroft, de 84 años, doctorado en SIPA, asesor de Seguridad Nacional de Nixon, Ford y Bush - como lo fueron en su día Kissinger y Powell - así como significado crítico con la guerra de Irak, pese a estar en el staff de Bush Junior.

2) Y el colofón lo pone el Columbia Commencement - con su web oficial y todo -, la ceremonia de toda la universidad, con unos 10.000 degree candidates y 30.000 acompañantes la Low Plaza del campus de Morningside (donde me siento yo a tomar el sol):

El resto de la semana se ameniza con eventos cuyo objetivo puede ir desde entretener a los acompañantes con comidas o actividades culturales, hasta conseguir el coma etílico del recién graduado o permitir los últimos escarceos sexuales de la vida universitaria (esos por los que los candidatos a presidente siempre son preguntados y finalmente disculpados en la moralmente hipócrita América).

En cualquier caso, el otro día atravesando el campus para comer en un asiático de Broadway con Tore y Paola, vi que los preparativos para tan grandes fastos ya habían empezado: ya están instalando las gradas en la Low Plaza . Esto, junto con el final de las clases, me hace constatar con gran alivio, pero no sin cierta angustia y bastante pena que esto se acaba...

miércoles, 21 de enero de 2009

Inauguración del curso. El mío y el de Obama.

20 de Enero de 2009 (ayer). Primera clase del semestre a las 11:00 am (East Coast Time): Clase de Macroeconomics and Financial Issues in a Global Context con Guillermo Calvo, economista argentino de renombre y director de PEPM, mi programa en SIPA.

Esta clase de dos horas coincide exactamente con la ceremonia de investidura de Obama (Presidential Inauguration, lo llaman), el acontecimiento del año (bueno, de lo que llevamos de él)

10:43 am. Tras haber apagado mi despertador a las 9:00 am (casi un mes sin oírlo, mi mente había desprovisto a su sonido de cualquier autoridad), abro un ojo para constatar que voy a llegar tarde el primer día de clase. En una performance digna de mis mejores días, consigo llegar al a escuela a las 11:05 am. A esto algunos lo llaman "estrés de corto plazo" o estrés positivo. Y es cierto que no puedo evitar sonreír mientras corro por Amsterdam Ave. hacia SIPA (¿será esto la serenidad de la edad o simplemente buen humor?).

Nadie en la clase. Primera "Manelada" del semestre: la clase se había anulado sospechosamente y yo no había visto el mail. Recordemos que coincidía con la Inauguration. Total que me voy a ver la ceremonia al College Walk, el campus central de Columbia, donde han instalado pantallas gigantes y me voy a poder tomar un chocolate caliente cortesía de Columbia, en el día de la investidura como presidente de un Alumni de la Universidad (Columbia College, promoción 1983). Pas mal, puesto que no he desayunado (¿ofrecerán también duchas matinales?). Además con el frío que hace, el hot chocolate como mínimo calienta la mano. De las orejas ya se encargan mis orejeras (véase foto ci-dessous).

"Ladies and Gentlemen, we introduce the Preeeeesident of the United States of Ameeeerica, Baraaaaaaack H. Ooobamaaaaa!" (Nótese un cierto pudor al no pronunciar entero su middle name: Hussein). El locutor habla con el tono de un comentarista de deportes: exactamente como si estuviese anunciando la alineación de un partido de béisbol. El campus de Columbia estalla en una ovación y los cientos de miles de asistentes en Washington también. Esto es definitivamente un show, y Obama una estrella mediática.
Obama hila un discurso muy equilibrado: realista pero esperanzador. Habla sólo de conceptos y consigue emocionar. Normal, al fin y al cabo es un día de fiesta para él, una celebración para todo el país, y Obama sabe que es un gran orador. Muy grande. Reparte con elegancia para todo el mundo: Israel, Bush, etc. ¡Y el chaval que le escribe los discursos tiene sólo 27 años!

New York se paraliza (y supongo que gran parte del país). Delante de mi, en primera fila sobre la balaustrada una policía de Columbia está completamente absorbida y pasa olímpicamente de su labor de vigilancia además de molestarme para tomar fotos con su gorra de plato. Las clases en SIPA han sido todas anuladas, en las oficinas todo el mundo está en su cubículo con los cascos puestos... Y a mi alrededor hay gente con lágrimas en los ojos.
Esta ingenuidad infantiloide de los Estadounidenses es asombrosa. Es completamente irreflexiva y por ello capaz tanto de lo peor como de lo mejor. Y sin embargo se contagia. Una hora de ceremonia en la que tengo que admitir que me emocioné. Un discurso magnífico.

Peso a todo, también hubo gilipolleces. Por ejemplo, en la ceremonia hablaron dos curas para bendecir a Obama, sus mujer Michelle, sus hijas, sus abuelos, tíos, cuñados, nueros y demás prole. Al menos Obama tuvo la deferencia de nombrar a los non-belivers junto con todos los credos en su discurso. Todo un detalle en un país en el que el agnosticismo es un delito moral, como nos recuerdan en cada discurso y en todos los billetes. Esperemos que no pase a ser un delito perseguido legalmente. You never know...

Su mujer chupó más minutos de cámara que el vicepresidente Biden o el presidente saliente Bush. Ana Botella estaría encantada. Hoy Michelle cuenta tantas portadas como el presidente. Es esto me quedo con Europa (si exceptuamos a Francia con la Bruni).

Luego estuvieron en un desfile donde las típicas bandas de música, vestidos cual soldaditos de plomo y acompañadas por sus respectivas majorettes, de cada uno de los Estados de la Unión pasaron con sus idénticas melodías descafeinadas, sus banderas, pompones y carrozas dignas de la Cabalgata de Reyes de Santander. Desde luego resistir tal tostón 52 veces tiene su mérito. Eso sí, con el trabajo que le espera a este tío, que le hagan pasar tres horas mirando esta cosa, clama al cielo.

Por la noche acudieron a gran parte de los 200 bailes presidenciales que se organizaban en Washington. Un gran esfuerzo logístico en el que alguno de los cargos electos se asoma aunque sea dos minutos, todo ello en función de lo importante que sea la donación a la campaña de quien lo organiza o de su notoriedad social. Lo poco que vi del primer baile me decepcionó. En el sentido en que Obama, pese a ser negro, bailaba como un blanco (a lo mejor estaba cansado, se había levantado pronto para una misa a las 7:30 am prácticamente en la capilla de la Casa Blanca).

Y después a clase con toda normalidad. International Energy Projects Development a las 2:10 pm y Petroleum Markets a las 6:10 pm. Con este post, y por la autoridad que me he auto-investido, declaro inaugurado el Spring Semester en SIPA. ¿O va a ser Obama el único que se inaugure?

jueves, 18 de diciembre de 2008

Entre examen y examen, Mari-Tere

Ayer, a la salida del examen de micro, y a sólo cuatro horas de empezar el de accounting & finance, me pasé por el Union Theological Seminar de Columbia en Broadway con la 121st, donde Guillermo me estaba guardando un sitio en segunda fila para escuchar una charla de la Vicepresidenta del gobierno, Fernández de la Vega.

De viaje en NYC para defender el Plan Nacional de Derechos Humanos en la ONU (ni idea de qué es esto), aprovechó para dar una charla en Columbia sobre crisis financiera global. Unos cuantos españoles de aquí fuimos a oírla, y la asociación Iberia estuvo representada, de hecho en su página web hay algunas fotos.

Me llamó la atención el lugar en que se dio la conferencia, un salón del Union Theological Seminar de Columbia. Y, pese a estar de moda y haber participado en el G-20,  el asunto tratado no parece uno de los puntos fuertes de Mari-Tere. Supongo que es uno de estos eventos para rellenar la agenda y salir en los papeles, y quizás también un premio de consolación. Porque se quiso traer a Zapatero al World Leaders Forum, pero no al parecer no funcionó, y sigue faltando una estrellita en España.

Es curioso cómo nos gusta a todos salir en la foto con la Jefa, y cómo nos pone nerviosos. En el momento de la foto, algunos no se acuerdan de modales y lo importante es salir delante, aunque no nos guste el personaje, aunque no reconozcamos el privilegio de ser españoles o aunque no nos haya gustado nada el discurso.


También es curioso cómo los españoles nos quisimos hacer casi más fotos con la corresponsal en NYC de TVE que con la propia Vicepresidenta.

Después de la charla, otro examen y luego la primera nevada del invierno en NYC, unos 5 cm que solamente han durado hasta esta mañana, pero que por unas horas pusieron a la ciudad preciosa y algo peligrosa...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Hell week

  • Friday December 12th: [Econometric Techniques for Policymakers] Econometrics Research Project due by 9 pm (enviado a las 8:55 pm)
  • Saturday December 13th: [Economics of Energy] Assignment #10 on Resource Taxation due by 8pm (entregado una hora tarde)
  • Monday December 15th: [International Energy Systems & Business Structures] Paper #2 on Spanish electrical system deregulation process due by 9pm (este ya esta casi acabado, solo falta ponerlo bonito)
  • Tuesday December 16th: [Microeconomics & Public Policy] Final exam, on Game theory, auctions and general equilibrium, 9am - 12pm
  • Tuesday December 16th: [Accounting & Finance] Final exam, comprehensive, 6pm - 9 pm
  • Thursday December 18th: [Macroeconomic Policy Management] Final exam, 7 pm -10 pm

... sin comentarios

sábado, 8 de noviembre de 2008

Mi viernes en Columbia

8h17: Toque de diana. Hoy es viernes y, aunque no tenemos clase, hay reunión importante, toca afeitarse.

9h30: Nos juntamos en la cafetería de la sexta planta de SIPA Laura, Natàlia, Gastón y yo para terminar el Problem Set #7 de Macroeconomía. Miguel y Pablo, también del grupo de trabajo, no están esta vez.  Trabajado previamente, juntamos las partes, le damos un repaso y algunos retoques.

11h03: Reunión con los responsables de becas del Banco Mundial y del IMF en la planta 15 de SIPA. Ellos patrocinan parte del máster y suelen ser un destino privilegiado para el internship del último trimestre. Nos explican el proceso y las oportunidades que hay.

12h34: Después de conseguir la tarjeta de visita de uno de los responsables, francesa ella, me voy comer una ensalada con Laura, sentado en las escaleras de la Low Library. Hoy ha salido nublado pero no hace frío: unos 17 °C.

13h28: Me siento un rato en Lehman, la biblioteca de SIPA, en la tercera planta, para enviar unos cuantos correos referentes al panel de alumni que estoy organizando: el 18 de noviembre, vendrán antiguos alumnos de la escuela a contarnos su experiencia en el sector energético.

14h09: Acudo a la Casa Italiana a una conferencia-presentación sobre el Growth Report, un trabajo de dos años, patrocinado por el Banco Mundial sobre crecimiento sostenible y desarrollo inclusivo. Moderada por Guillermo Calvo (director de nuestro máster, especialista en crisis económicas), incluye a otro profesor de SIPA, Jagdish Bhagwati (un clásico, defensor a ultranza del libre comercio) y a Robert Solow, premio Nobel de economía de 1987, un abuelete que desarrolla una energía increíble.
Lo más gracioso es que, hasta ahora, la mayor parte de la asignatura de Macroeconomía la hemos pasado estudiando Teoría del Crecimiento Económico, algo en lo que este señor fue un pionero. Y la mayor parte del tiempo nos lo hemos pasado entendiendo y criticando el modelo neoclásico de Solow y sus derivaciones. Con 84 años, este señor sí tiene aura, y no los conferenciantes que se lleva Rafael del Pino a Madrid y que sólo quieren cobrar su cheque.

16h18: Corriendo salgo de la Casa Italiana y me voy al aula de informática para terminar el assignment de Econometría. Nos hemos distribuido el trabajo y se trata básicamente de pegar las partes de Ahiteme (Benin) y Aye Aye (Burma) a la mía, revisarlo, imprimirlo y entregarlo. Todo antes de las 17h.

17h06: Subo corriendo a la décima planta de la escuela a entregar el assignment #3 de Econometría en el Departamento de Economía. Están a punto de cerrar (sí, es viernes y esto es Columbia), pero me dejan entrar para ponerlo en el buzón del profe. Uf! Por los pelos.
Al salir, me cruzo con Sala-i-Martin, el economista español de más relevancia internacional, presidente del F.C. Barcelona durante unos meses y autor de un best-seller sobre economía. Conocido también por las americanas que se gasta. Su página personal es casi tan hortera como sus chaquetas, pero igual de efectiva.

17h11: Más relajado me dirijo a la cafetería de la sexta planta a sentarme un rato en los sofás y leer algunos mails personales (sí, ya sabéis que llevo un retraso monumental con el correo. Pero todo llegará!). Me encuentro con Olivia, una californiana de padre catalán y madre palestina. Resulta que hoy había un gran seminario sobre Orientalismo en homenaje a Edward Said. A las 17h30 empieza una de las charlas, y como el conflicto Árabe-Israelí me apasiona, me voy con ella a escucharla al Auditorio de la escuela, en la cuarta planta.

19h05: Salgo de la charla completamente sobrepasado (antisemitismo, sionismo, abrhamismo...). Me encuentro con Gastón y Hernán, los dos argentinos de mi máster, y el Teacher Assistant de Econometría, Ezequiel, otro argentino. Nos vamos al Max Café (uno de mis sitios preferidos cerca de la escuela), en Amsterdam con la 122th a tomar una cerveza.

20h17: De camino a casa hablo con Laurence y Sylvain, mis anfitriones en mi primera semana en NYC (y en mis viajes anteriores). Después de 3 años en NYC se vuelven a Francia en un mes. Quedamos en cenar en el Lower East Side (LES).

21h01: Tomo la línea 1 dirección Downtown para ir al LES. Terminamos en St. Mark's Street, y cenamos en Yaffa Café al aire libre en el patio trasero. Al final de la cena se empieza a sentir un poco el frío. Luego, un martini en Sabine (1st Ave con St Mark's) y en taxi a casa.

01h14 (D+1): Llego a casa, cansado y pensando que mañana me tengo que levantar a las 7h30 para visitar con la clase de energía una central de bombeo en los Catskills, Upstate New York. Y encima me pongo a escribir este post.

¡¡Afortunadamente los viernes no hay clases!!

miércoles, 22 de octubre de 2008

Concentración pre-examen: La Traviata de Verdi

Ayer, por primera vez hice caso de un consejo que mi padre me ha venido dando desde pequeño: el día de antes de un examen, en lugar de estudiar, hay que ir al cine a relajarse y no abrir un libro.

Bueno, yo ayer, víspera de mi mideterm de Microeconomía, me fui a la ópera. Tania, una compi del Master of International Affairs de SIPA me invitó a ver el estreno de La Traviata en el Met. Tania es una de las pocas españolas que hay en esta escuela, es de Madrid (aunque no es culpa suya) y ha trabajado para la ONU, bajo varias de sus marcas, en varios países africanos: España, Mauritania, Djibuti... La verdad es que no sé muy bien lo que le van a enseñar de International Affairs, porque con ese currículum debe de saber ella más que los profes. Pero a mí me viene muy bien que esté por aquí, porque está ayudando a este pardillo en la ardua tarea de integrarse en SIPA.

Total, que después de perder la tarde en la biblio intentando hacer algunos problemillas de Teoría de Juegos, a pocos minutos de las 20h (para variar) estábamos entrando en el Metropolitan Opera House, en el Lincoln Center, en Broadway con la 66th (metro directo desde la biblioteca de SIPA, para más señas).

Impresionante edificio racionalista de los 60, con cristaleras enormes y sus característicos arcos, impresionan al entrar los dos inmensos murales de Chagall. La decoración en rojo chillón y mármol, junto con el edificio, han envejecido muy bien, al contrario que mucha de la arquitectura de años posteriores. 3.800 asientos hacen de él uno de los auditorios de ópera más grandes del mundo, en todos los sentidos.

La sala principal es impresionante, y desde arriba (sí, somos estudiantes) produce vértigo contemplar aquella enormidad mientras las lámparas de fantasía futurista setentera, al tiempo que suben como por arte de magia hasta quedar pegadas al techo, bajan la intensidad de la luz dejando la sala de color rojo chillón en una penumbra amoratada.

Empieza la obertura y la música se oye fenomenalmente bien: una acústica impecable. Se levanta el telón y empieza el bel canto. Se oye también perfectamente: y tampoco sé si los solistas son muy buenos o es de nuevo la acústica. El caso es que la cuando la Violetta de Verdi empieza a cantar, siento escalofríos por la espalda. De nuevo me pregunto si es el chorro de voz de Anja Herteros o que los gilipollas éstos se han dejado el aire acondicionado en marcha otra vez!

Simplemente maravilloso. ¡Gracias Tania!

Ya de vuelta a casa, no cumplo con la segunda parte del consejo de mi padre, y estudio hasta las 4 de la mañana, casi todo lo que me faltaba por mirarme de la asignatura. El examen me ha ido bien.

jueves, 9 de octubre de 2008

Econometría & Procrastination

Esta mañana primer examen de la temporada: Econometría. Bastante bien, pero as usual, todo a última hora, deprisa y corriendo. Los americanos, que en algunas cosas están avanzados de verdad, usan muy comúnmente un término latino para esto: Procrastination. ¡Caramba, nunca sé dónde van las erres en esta palabra!

Y resulta que en castellano también se puede usar. O eso dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua:

procrastinar.
  (Del lat. procrastinare).
    1. tr. Diferir, aplazar.

Sacrificando cierto rigor, en la wikipedia podemos encontrar una explicación algo más extensa. Echando un vistazo a los primeros párrafos, concluyo que soy un procrastinador crónico.

Inmediatamente me asusto, preguntándome si padezco algunos de los trastornos que ahí se refieren, como miedo al fracaso, perfeccionismo extremo, adicción a la computadora, o un tardío síndrome del estudiante.

Tras constatar que los padezco todos, recupero la calma y sigo leyendo para saber si existe algún tratamiento o sustancia, ya sea legal o ilegal, que lo cure o al menos atenúe sus síntomas.

Pues resulta que para esta enfermedad, el gilipollas éste de la wikipedia dice que la única medicina posible es aplicarse el cuento de la abuela: "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". O en su menos inteligible equivalente anglosajón: "Procrastination is the thief of time".

Al menos ahora me muevo en terreno conocido, y puedo aplicar mi terapia de choque habitual, que más o menos versa así: "¿Para qué hacerlo hoy si todavía lo puedes hacer mañana?". Con su corolario inevitable: "Si esperas lo suficiente, lo terminará haciendo otro".

¿O es que os creíais que lo de que tengo alma de funcionario era una broma? Pues no.

Sin embargo, este país debe de estar provocando algún cambio en mí: ya sabéis que he empezado a perder ese cuerpo de funcionario que había estado cultivando en los últimos... ¿8 años?

Y por si fuera poco, desde hace un mes vengo sufriendo otro síntoma extraño y perturbador: por primera vez en mi vida, en lugar de esperar a que se termine (literalmente) toda la vajilla, ¡¡friego los platos justo después de usarlos!! Esto lo tengo que analizar más profundamente, porque coincide con el momento en que empecé a compartir piso aquí en NYC.

Seguiremos informando, o no. (Claro ejemplo de procrastinación)

*Nota: hablando de vecinos célebres, acaban de contarme que un señor que trabaja en Columbia, en el edificio de enfrente del mío, ha ganado el premio Nobel de química.

martes, 2 de septiembre de 2008

Columbia: La rentrée

El campus es un bullicio, un ajetreado ir y venir de imberbes undergrads recién llegados a la ciudad desde los rincones más lejanos (léase Nueva Jersey, Philadelphia e incluso de lugares de los que sería incómodo venir en coche).

Los papás se pelean por los carritos de los dorms (dormitorios de estudiantes) para llevarlos al Columbia Hardware y comprar a sus hijos todo el material que van a necesitar: una pequeña nevera, microondas, mesita de noche, perchas, mugs, platos, sábanas... y por supuesto la consabida sudadera en la que pone Columbia. Se instalan rampas en todas las escaleras del campus para que los carritos puedan alcanzar tiendas y habitaciones en cualquier lugar y nivel.

Camiones de mudanza descargando rodean el campues en lenta pero ruidosa procesión, como en una estratégica maniobra envolvente. Desde Riverside Drive hasta Amsterdam Avenue y en todas las callejuelas desde la 110th hasta la 120th. Los dominios del President Bollinger de Columbia bajo asedio (Y yo me pregunto ¿dónde queda el tan escueto, sobrio y castizo Excelentísimo y Magnífico Rector que nos gastamos en las Españas?).

Los comedores ya presentan colas, las todavía verdes pelouses de Columbia están repletas de gente jugando a las cartas, al disco, al volley, al fútbol (aquí lo llaman soccer y es un deporte de chicas) o simplemente tomando el sol. Los menos aprovechan el tiempo y el sol leyéndose los interminables folletos para elegir las asignaturas optativas y haciendo cálculos (con caculadora) del número de créditos.

Se instalan mesas para captar a los freshmen en las diversas asociaciones y hermanades. Las hay de todos los gustos y colores, desde la típica hermandad con letras griegas para hacer el gamberro los cuatro años que dura el College, hasta las religiosas como los Korean Christian Students, pasando por los Support the United Nations. Ni qué decir tiene que hay una Iberia @ Columbia (de la que ya formo parte. Creo). Aquí tenéis una lista, por si os pica la curiosidad.

La efervescencia del campus es contagiosa. Y más con el tiempazo que nos está haciendo. Tanto ir y venir, tanta gente, risas, gafas de sol, pantalones cortos, paseos arriba y abajo, gente más perdida que un pulpo en un garaje (o, acuñando una nueva expresión, que recién llegado en el campus de Columbia). Y se mezcla con la emoción del inicio de las clases mañana por la mañana.

Tanto que incluso tengo ganas de que empiece el curso, de conocer a gente nueva, de descubrir, entender, aceptar e intentar digerir una nueva rutina, de aprender cosas interesantes (esto está por ver), de que me despierte el despertador de nuevo, de recibir (y en algunos casos estrenar) los libros de las nuevas asignaturas, incluso de las elecciones a delegado de clase...

Ante tanta emoción, no he podido contenerme y me comprado 15 perchas para mi armario. Los excesos terminan pagándose...

viernes, 15 de agosto de 2008

Llegamos al descanso con empate...

Sí, acabo de terminar mi último examen de esta summer session. ¡Qué ganas! Los exámenes han ido bastante bien y ahora puedo descansar del rollo académico durante un par de semanas!!

La verdad es que los últimos días han sido bastante intensos, por varias razones:

Primero los exámenes y todo el trabajo asociado durante esta semana. Terminado, y probablemente de manera positiva. Veremos qué notas salen con este sistema de puntuación tan raro que tienen los americanos (estos tíos ponen letras en vez de números!!)...

Después, he seguido activamente con la búsqueda de piso (más bien habitación) que al final, cómo ya imaginabais todos, queridos lectores, ha dado frutos. Sí, estos es como las pelis, te angustias toda la peli, pero sabes que al final el bueno se salva siempre (ejem, o casi).

Algo in extremis (ayer), pero ya he firmado. Afortunadamente, porque ya estaba empezando a pensar que al volver de España no tendría mi sitio para caerme muerto (tengo muchos sitios donde caerme muerto, pero hasta ahora ninguno era el mío). Es un sublet de una habitación en un apartamento compartido con gente joven. Muy cerquita de Columbia, a 10 minutos a pie de la escuela, en la 110th con Columbus Ave.
La cuarta roommate (la que se va y me subalquila su habitación) es una estudiante de moda americana que lo deja todo y se va a Colombia a vivir. Al parecer pasó el mes de julio allá y encontró al amor de su vida, un danés expatriado. De película. Los demás compañeros de piso son una americana de Abu Dhabi (sí, los americanos, como los vascos, son de donde les da la gana), que para más señas es musulmana y graduate student en Columbia. Otro, un Guatemalteco doctorando en Química, también de Columbia y que sale con una Brasileña que está estudiando Aquitectura en Barcelona, y pasa el verano en NYC. El último es un americano por lo visto muy divertido, un poco chalado, en paro, y que aun no he tenido el gusto de conocer porque se pasa todo el día en casa de su novia. Espero que no corte con ella a lo largo de este año. Lo único que he podido ver de él es el desastre que tiene en su habitación.
Esto es globalización y lo demás son tonterías!

Y además, esta semana punta de vacaciones en España ha traido a algunos amigos de visita a NYC, a los que he tenido que atender. Bueno, miento, más bien son ellos los que me han atendido a mí. Primero Elena (de formación en la cantera de borreguitos de GE: Crottonville, upstate New York, creo), que me sacó de paseo por St Mark´s Place, en el East Village. Luego ha venido Arnaud, ex-compi de EDF, ex-neoyorquino y gran amigo (también de formación, como todos los recién llegados a Lehman Brothers de Londres). Qué curioso que entre sus amiguetes, en un club del East Village, Le Souk, he reconocido a algún conocido: Caroline Luengo, del cursito de OMEL y de Télécom Paris. Si es que the wold is a handkerchief full of mucus, como diría el poeta. Y por último, el miércoles, en honor al 50 cumpleaños de Valerià, me despaché a gusto en el Rink Bar del Rockefeller Center, con él, Marisé, y Xavier (al parecer asiduos lectores de este humilde blog), y bajo la atenta mirada de Prometeo (él no creo que lea el blog).

Pero lo mejor de todo ha sido hoy, el colofón a esta semana movidita: con examen a las 9h30 (perdón, aquí la hora se escribe 9:30 am), tenía que dejar mi habitación de la International House antes de las 11 am (sin posibilidad alguna de retrasarlo dos horitas, claro, american cabezacuadrada way). Evidentemente tenía que hacer las maletas (llevo 3) y a eso añadir los libros que ya he comprado, apuntes, papeles, etc... (otra bolsa más). Obviamente esto no podía hacerse ayer porque tenía que ir a cenar y luego de marcha con Arnaud y sus Lehman Brothers, cousins & uncles. Así que me he tenido que levantar pronto, preparar las maletas, suplicar a Miguel que me permita dejarlas en su habitación, devolver las llaves y hacer el check-out, salir corriendo al examen, hacer el examen a toda pastilla, volver a la IH a recoger las maletas de la habitación de Miguel antes de que se fuera, tomar un cab para llevarlas a casa de Laurence y Sylvain (donde me voy a quedar estos dos días, incordiando de nuevo), dejarlas allí, volver a Columbia a celebrar con los classmates que hemos terminado los exámenes, pero por el camino (ya que estoy en la 96th Street) entrar en la tienda de AT&T para que me arreglen un problema con el teléfono (hasta anoche no podía hacer llamadas internacionales, pero desde esta mañana directamente no podía usar el móvil!), pasarme 55 minutos (sin exagerar) al teléfono con el servicio técnico de AT&T para que mi ídem vuelva a funcionar. Total que al llegar a Columbia, la celebración que yo había convocado, se acababa de terminar.

¡Buf! Creo que me he estresado más escribiéndolo que haciéndolo!!

Bueno, el caso es que esto ya se ha terminado (exámenes, primer term en Columbia, búsqueda de apartamento, estancia/suplicio en la International House...) , que me quedan dos días antes de volver a España, en los que me quiero relajar y pasear un poco, y que pronto colgaré el cartel de Cerrado Por Vacaciones.

Vamos, que yo creo que ya en el tiempo de descuento, esta desesperada carrera por la banda ha culminado en un tanto de espléndida factura y por toda la escuadra. O sea que llegamos al descanso con un empate:
Manel 2 - NYC 2

miércoles, 13 de agosto de 2008

Otra vez de examenes!

Esta vez los finales!! Y aqui, estudiando a las tantas, como en los viejos tiempos...

Pronto refrescaremos el blog como se merece.

sábado, 2 de agosto de 2008

Curso acelerado de adaptación para estudiantes extranjeros en NYC

Aqui va una presentación que se hace a los nuevos que llegan a a la Business School de Columbia. Es un poco larga, pero el inglés se entiende bien, y es muy divertida.

... y de momento funciona!!

International Student Experience in Columbia
(o de cómo se adaptan los estudiantes extranjeros a la vida en NYC):
Gracias a Paco por enviarme los enlaces!

P.S: Me darán créditos por esto?

miércoles, 23 de julio de 2008

Midterms

Aqui teneis una foto del sitio en el que he comido hoy con una compañera del master, Laura, colombiana. Enfrente de la escuela de Filosofia, justo debajo de la sombra del arbol que aparece en primer plano.
Solucionados los problemas basicos de habitabilidad y con la idea de redistribuir la habitacion de la IH, llego a los primeros examenes.

Si, los midterms (supongo que la traduccion es parciales). Curioso esto de hacer midterms cuando el term completo dura seis semanas! Es decir, a las dos semanas y media ya estamos de examenes, y ni siquiera nos hemos aprendido el nombre del profe o en que aula es cada asignatura! Mañana el primero, pasado otro y la semana siguiente dos mas.
Ahora si que vuelvo a ser estudiante! Y todo es como en los viejos tiempos: no solo la residencia, sino tambien lo de dejar el estudio a ultima hora, para la vispera del examen :o)

Y encima las distracciones actuales son mas complejas. En lugar de leer novelas, ahora que estoy de examenes me da por escribir en el blog!!

Nota: sigo sin acentos, ne mo lo tengais en cuenta